


El aceite esencial de Lavanda emana un perfume impregnado de calidez con virtudes relajantes, propicio para disipar las tensiones y la agitación.
Se recomienda especialmente en estados de estrés y siempre cuando se desee el efecto armonizante y una agradable sensación de bienestar.
Se utiliza preferentemente por la noche, ya que sus propiedades favorecen el sueño, permitiendo un descanso reparador.
Sin tensioactivos, ideal para los baños de hidromasaje y tratamientos de balneoterapia.
Consejos de utilización: agitar antes de usar. Echar 1 ó 2 tapones en la bañera previamente llena, para evitar la evaporación acelerada de los aceites esenciales. Se puede utilizar también en la ducha aplicándolo con una esponja o guante de baño.